Definimos nuestro estilo propio de educar como “Pedagogía del corazón”. Queremos llegar al corazón de nuestros alumnos, a lo más profundo de sus deseos y sentimientos porque sólo desde ellos se realiza la transformación de la persona. El camino para llegar al corazón de las personas no puede ser otro que la ternura, la paciencia, la mirada al débil y al pequeño, la reparación. “Combinar ternura y firmeza” nos dirá Santa Rafaela.

La "Pedagogía del Corazón" tiene por centro el alumno, es una enseñanza personalizada, inserta en el entorno socio-cultural, contextualizada y crítica. 

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